Páginas vistas en total

martes, 18 de marzo de 2014

CERNICALO PRIMILLA. Medina de las Torres. Extremadura.

 Hembra llegando a su nido.



El cernícalo primilla es un pequeño halcón, que llega de tierras africanas para criar  en Extremadura.
 El número de parejas que nidifican en Extremadura, está sobre las 3.000- 3.500. Las amenazas que se ciernen sobre esta especie son variadas. Por una parte está la perdida de hábitat en sus zonas de alimentación y por otra la perdida de los huecos que utiliza para nidificar, que debido a las obras de restauración en edificios antiguos, se tapan dejando a las aves sin lugares para anidar. Todo ello en muchas ocasiones ante la pasividad de las autoridades, que permiten estos atropellos contra estas beneficiosas aves.
El cernícalo primilla es una especie protegida, catalogada como sensible a la alteración de su hábitat, vulnerable, de interés especial y amparada por diferentes convenios internacionales.
 

 Macho llegando a su nido.

 Un macho acosa a una pareja,

Cópulas.

domingo, 16 de marzo de 2014

CUERDAS QUE MATAN

Joven cigüeña ejercitando sus alas.




Un acto tan aparentemente simple, como dejar abandonada una cuerda en el campo, puede acarrear un desenlace fatal en la vida de las aves. Concretamente en la vida de las cigüeñas. Estas aves tienen la costumbre de acarrear todo tipo de materiales para tapizar sus nidos. Hace algunos años analicé varios nidos para comprobar qué acarrean nuestras cigüeñas a sus nidos, y fue asombroso lo que pude encontrar; desde pantalones, vestidos, trapos de todo tipo, pasando por calcetines, ropa de muñecas, sacos de plástico, sacos de papel, envases de yogurt, café, tetra brik, papel de aluminio, hojas de periódicos y un largo etc. de los desechos que abandonamos en cualquier lugar, nosotros los humanos.
Pero ahí aparecían también las cuerdas, especialmente las que se utilizan en las “pacas” de paja. Hasta ciento cincuenta metros de cuerda aparecieron en uno de los nidos, repartidos en ochenta trozos de diferentes tamaños. En los siete nidos analizados, se encontraron restos de cuerdas.
Los pollos de cigüeña suelen permanecer unos cincuenta y cinco o sesenta días en el nido, todo depende del alimento que tengan disponible. Durante ese tiempo, se moverán en la plataforma del nido, de un lado a otro, y en esos movimientos alguna cuerda que esté tapizando el nido se enganchará en sus alas, a veces en el cuello, pero especialmente en las patas, en una o en las dos a la vez. Esto supone que cuando el ave va a emprender sus primeros vuelos, al primer salto quedará colgando cabeza abajo, hasta morir de inanición, sobre todo en los nidos que son inaccesibles por diferentes motivos. Las aves que pueden ser salvadas, normalmente, quedan con las patas deformadas o amputadas.
En Fregenal de la Sierra, según los datos que he recopilado en los últimos veintisiete años, algo más del veinte por ciento de las muertes de los pollos, se deben a las cuerdas en las que quedan atrapados. En España esta cifra supera el treinta por ciento de las muertes.
¿Y qué podemos hacer nosotros? Se preguntarán ustedes. La respuesta es sencilla, NO ABANDONAR CUERDAS EN EL CAMPO. Con este simple gesto estaremos salvando a nuestras cigüeñas de una muerte segura.