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sábado, 25 de abril de 2015

LA JARA PRINGOSA (Cistus ladanifer). Fregenal de la Sierra. Extremadura.


 Flores de Cistus ladanifer variedad maculatus.

La jara pringosa es un arbusto abundante en el suroeste de la provincia de Badajoz, que puede llegar a medir más de dos metros de altura. Sus hojas, especialmente las más jóvenes, están impregnadas de una sustancia pegajosa, de ahí su nombre vulgar, esta sustancia se conoce con el nombre de ládano,  su nombre latino ladanifer, es un epíteto latino que quiere decir "con ládano". El ládano tienes propiedades medicinales y otros usos comerciales. No es recomendable el uso de la resina de esta jara, por ser bastante tóxica.
Antiguamente cuando había que recolectar la resina de la jara, se hacía pasar un rebaño de cabras por los densos jarales, para que la pelambre y las barbas de estos animales se impregnaran con esta sustancia, posteriormente se le peinaban los pelos y así se obtenía la resina.
Las flores, como se puede apreciar en estas fotografías, pueden ser de dos variedades, las que  presentan los pétalos totalmente blancos y las que tienen las manchas púrpuras en la base del pétalo. Se puede dar esta circunstancia en un mismo pie de planta.



Flores de Cistus ladanifer

domingo, 8 de marzo de 2015

LÍQUENES EN EL RÍO ARDILA. EXTREMADURA



Para que se formen los líquenes tiene que existir una simbiosis  entre un hongo y otro organismo, o varios; por ejemplo algas o cianobacterias. Al parecer existen alrededor de 25.000 especies diferentes de líquenes en nuestro planeta y posiblemente aún queden algunos por descubrir.
Los líquenes están considerados como importantes bioindicadores. Estos organismos captan con suma facilidad los cambios en el clima, a consecuencia de la contaminación. Crecen sobre rocas o troncos y sus ramas, o sobre algunas construcciones humanas. El mundo de los líquenes es muy interesante, merece la pena pararse a observarlos. Los líquenes de las fotos se encuentran en el tramo alto del río Ardila, sobre rocas de pizarra. Y pertenecen a los denominados líquenes crustáceos, en este caso se trata de Acarospora sp.




sábado, 31 de enero de 2015

EL CELO DE LOS ZAMPULLINES



Estos días últimos de del  mes de enero, aunque el frío aun persiste, en los días soleados podemos observar en las aguas tranquilas al zampullín común (Tachybaptus ruficollis), el más pequeño de los somormujos que ya se entrega a sus paradas nupciales. Los machos se persiguen emitiendo sus reclamos, muy parecidos al relincho de un caballo. Son aves muy territoriales, así que cuando en la charca coinciden varios machos, se monta la algarabía por los territorios y por las hembras.Es un espectáculo verlos como rayos por la superficie del agua realizando sus persecuciones y peleas.
En breve construirán sus nidos, unas plataformas flotantes que construyen con vegetación y donde pondrán sus huevos, entre cuatro y cinco. Al parecer la fermentación de la vegetación podría tener alguna influencia en la incunbación de los huevos. Unas aves muy interesantes de observar.